¿Coca-Cola agrega vida? Sí

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[Nota del editor: Este post fue escrito por Alison Hockenberry Craiglow, editora y colaboradora en Ashoka Changemakers®]

Entre los eslóganes publicitarios, “Coca-Cola agrega vida” (Coke adds life) es uno de los más potentes y memorables. Simon Berry quiere que también sea realidad.

Berry, el visionario destrás del proyecto ColaLife, utiliza los canales de distribución de Coca-Cola para entregar medicinas preventivas a los lugares más remotos del planeta y salvar vidas.

“La innovación es necesaria en el área de la supervivencia infantil, ya que al ritmo actual de progreso, pasarán 185 años antes de que las tasas de mortalidad en el África subsahariana estén en los niveles que hoy en día hay en Europa y los Estados Unidos”, dijo Berry, en un reciente Google Hangout acerca de la innovación en la salud dirigido por Ashoka Changemakers. 

ColaLife comenzó como una simple idea hace casi 25 años, cuando Berry reflexionó sobre el absurdo de que mientras la Coca-Cola estaba disponible en todos los lugares del mundo desarrollado que visitaba, medicamentos básicos y de bajo costo no lo estaban. Uno de cada cinco niños estaba muriendo de deshidratación en lugares donde siempre se podía tener una Coca-Cola y una sonrisa.
 
En enero, se iniciará en Zambia la primera gran prueba ejecución de las Cajas de ayuda de ColaLife (que pronto pasarán a denominarse de otra manera para ser más culturalmente relevantes). Estos kits contra la diarrea están empaquetados de manera ingeniosa para anidarse en los espacios no utilizados en las cajas de botellas de Coca-Cola.
 
¿Cómo ColaLife pudo crecer a partir de la brillante idea de una persona a una poderosa colaboración público-privada que incluye a grandes corporaciones, agencias gubernamentales y empresarios locales? En parte, se hizo abriendo el proceso a una gran cantidad de colaboración.
 
“Nuestro enfoque ha sido muy abierto y transparente sobre lo que hacemos, y abierto de manera tal que permita a la gente cambiarnos, pero también aportar sus propias ideas”, comentó Berry. Después de haber pasado frustraciones durante años por su incapacidad para ponerse en contacto con los responsables de tomar decisiones en Coca-Cola, Berry cambió de táctica: lanzó la idea de ColaLife en su blog y en Facebook, y adoptó lo que se conoce como “innovación abierta”.
 
“Cerca de tres años atrás, pusimos online los fundamentos del concepto de ColaLife, y miles de personas nos han comentado y desafiado”, dijo Berry. “Hemos atraído a algunos de los mejores cerebros del mundo en las áreas de salud pública y la logística de la salud pública”. Junto a su compañera Jane Berry, explicó que siempre han estado dispuestos a perfeccionar, y a veces incluso rechazar, sus propias ideas para mejorar sus planes y alcanzar sus objetivos.
 
La idea ya ha despegado y ganando atención de los medios, y, finalmente, el apoyo de Coca-Cola, el gobierno de Zambia, y un importante embotellador mundial de la bebida, entre otros. En enero comienza un periodo de prueba de seis meses, tiempo durante el cual el equipo de ColaLife seguirá escuchando los comentarios de todo el mundo a lo largo de la cadena de suministro —desde los consumidores y minoristas hasta los ejecutivos y encargados de formular políticas— para hacer mejoras.
 
El equipo ya ha cambiado los materiales utilizados en el embalaje a pedido de las madres, que prefieren un envase reutilizable por sobre la versión desechable biodegradable originalmente en el prototipo. Este es sólo uno de muchos ajustes y cambios, tanto mayores como menores, que ColaLife ha puesto en marcha. Entre los comentarios que saben que van a incorporar, se encuentran algunas sugerencias de los consumidores para el nombre de los paquetes.
 
Así es como ocurre la innovación social. ColaLife acaba de ser  elegido ganador en el desafío Más Salud: Mejorando la vida de individuos, familias y comunidades. Los otros dos ganadores, los fundadores de Unite for Sight (Unidos por la Vista) y Saúde Criança también participaron en la reunión vía Google. Échale un vistazo para escuchar acerca de cómo estos innovadores están haciendo que todos los días más salud esté disponible para más personas.

 

Hay quienes dirán que es problemático acarrear productos diseñados para mejorar la salud en la parte posterior de un producto que es discutiblemente no saludable. Pero este tipo de alianzas representan una oportunidad innegable para hacer una diferencia, y se están produciendo más y más.

Simon Berry se centra en su objetivo de salvar vidas. Si llegar a él significa asociarse con el fabricante de segunda bebida más popular del mundo (después del agua), no es un problema, es imprescindible. Por otra parte, dice, “la compra de estos no estará vinculada a Coca-Cola de ninguna manera; solo están usando el espacio en las cajas de Coca-Cola como un canal de distribución”.

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