¿Cuáles son tus sueños para esta familia?
Cuando los pacientes hospitalizados están lo suficientemente bien como para ser dados de alta, lo ideal es que vayan a sus casas, a un entorno en el que puedan lograr una recuperación total.
Pero, ¿qué sucede cuando los pacientes, en especial los jóvenes, son dados de alta y se dirigen a entornos en donde su recuperación es imposible? ¿Qué pasa si sus familias no pueden pagar el seguimiento de la atención? ¿Qué pasa si están luchando sólo para dar alimentación básica y un hogar seguro o sanitario?
Como pediatra en el Hospital Lagoa, una institución pública que atiende a los ciudadanos más pobres de Río de Janeiro, Vera Cordeiro conocía esto muy bien. “Los niños que ya habíamos atendido seguían llegando con enfermedades prevenibles como neumonía, tuberculosis y disentería”, dice. “Peor aún, los más débiles con bajos niveles de inmunidad a veces sucumbían incluso a infecciones menores”.

Cordeiro y sus colegas sabían que a veces “enviar a estos chicos a casa era semejante a darles una sentencia de muerte”.
En 1991, Cordeiro y un puñado de sus colegas comenzaron un programa para tratar de cambiar las probabilidades en estos pacientes. Ellos crearon Saude-Crianca Renascer, un consorcio de personal hospitalario, trabajadores sociales y voluntarios que va más allá de las paredes del hospital a las familias más sobrecargadas. Ellos fueron capaces de hacer intervenciones dramáticas, conociendo a estas familias en sus lugares de residencia y evaluando sus circunstancias de manera sensible, pero realista.

La familia de Cristiane de Luna fue una de las beneficiarias. Su bebé de 6 meses, Luiz, había estado en el hospital desde su nacimiento. Cuando el equipo de trabajadores sociales de Renacer la conoció en el ala de pediatría, ella estaba muy bien vestida y bien arreglada. “No parecía que estuviera tan mal”, recuerda uno de ellos. Después de ganar su confianza, hicieron una visita a su casa, la cual descubrieron que era una choza de trozos de madera con un piso de tierra cubierto de alfombras que se estaban húmedas a causa de periódicas inundaciones.
Ella carecía de agua corriente, refrigeración e incluso de una cocina que funcionara.De Luna explicó que sin dinero para el propano, no había podido preparar una comida caliente en más de un mes.
“Un niño enfermo no puede simplemente volver a un ambiente como este. Sólo empeoraría”, dice la trabajadora de Renacer, Marcia Barros.
Las necesidades de la familia eran numerosas —y los problemas suelen estar dirigidos a un puñado de los diferentes servicios sociales. Pero el enfoque múltiple de Renascer era lo que necesitaba la familia de Luna para hacer de su hogar un entorno saludable para su hijo enfermo. Y de Luna tuvo un buen comienzo: la autoestima, dice Barros
Después de obtener algunas ayudas de emergencia —un filtro de agua, un tanque de propano y algunos bonos adicionales de transporte al hospital— invitaron a de Luna a unirse a su programa, donde el verdadero trabajo comenzaría.
Renascer trabaja con alrededor de 250 familias a la vez, la mayoría de ellas encabezadas por madres solteras. Con cada una, la primera pregunta que se hace es: “¿cuáles son tus sueños para esta familia?” Luego los trabajadores se sientan y llegan a un Plan de acción familiar integral. En los próximos 18 meses, Renascer ayuda a cada madre para su familia se ponga de pie.
Aprende acerca de las necesidades de su hijo enfermo y cómo satisfacerlas, aprende un oficio con el que puede ganar algunos ingresos, y obtiene ayuda para reparaciones y mejoras de la vivienda. Por último, se conecta con el personal y otras madres en circunstancias similares que puedan prestar apoyo significativo.
Hasta la fecha, más de 2.400 familias se han vuelto más autosuficientes, y hasta a 8.000 los niños se les ha dado un hogar saludable. Como se ha corrido la voz sobre la dramática reducción de la tasa de reingreso en el hospital de Lagoa (63%), junto con el consiguiente ahorro financiero, los programas como los son Cordeiro están apareciendo en diferentes partes de Brasil. Cordeiro hace que su metodología y estrategias de éxito sean accesibles a todo el mundo.

“Nuestro objetivo no es hacer que las familias pobres sean ricas”, afirma Cordeiro. “Estamos trabajando con las familias que viven en la miseria y les proporcionamos herramientas y redes de apoyo para cuidar de su salud y bienestar futuros”.
Opinión del periodista: Mientras que el equipo de Cordeiro ayuda a las familias a sostenerse mejor, la organización misma se enfrenta al desafío de autosostenerse. Si bien comenzaron con el apoyo de donaciones individuales y de fundaciones, ahora están trabajando para juntar un fideicomiso, ayuda del gobierno y se encuentran desarrollando actividades que generen ingresos y paguen por el programa.
