Llega un tratamiento simple para el Asma
Por Alyssa Danigelis
Así como una simple hoja de papel, como por arte de magia se convierte en un ave intrincada, un temerario dragón o una delicada flor a través del antiguo arte del origami, también puede convertirse en la solución a uno de los más apremiantes desafíos de la pediatría: el asma.
El espaciador Respira, diseñado por cinco estudiantes del Stanford Institute of Design, es un ingenioso y eficiente dispositivo que mejora la efectividad del inhalador de aquellos que padecen asma. Hecho de papel económico y fácil de plegar para un envío más eficiente, el espaciador Respira cuesta tan sólo 25 centavos, en contraposición al tradicional y abultado espaciador que puede costar más de USD 50.
El dispositivo fue tan innovador que llevó a los estudiantes, a principios de este año, a ser finalistas del desafío de Changemakers sobre Innovaciones disruptivas en salud. En estos momentos, Respira está siendo preparado para ser distribuido en México y Guatemala como parte de una prueba piloto de seis meses, patrocinada por la Catholic Healthcare West Foundation for International Health.
Eric Green, uno de los estudiantes de diseño, dijo que espera que la prueba extienda el uso del producto a todos los países en vías de desarrollo. Se espera que en cinco años se envíen 2.5 millones de espaciadores solamente a México, a donde llegan un millón de visitas a las salas de emergencia a causa del asma, 90% de las cuales podrían ser manejadas utilizando el espaciador en combinación con el inhalador.
Precisamente en un viaje a México de tres meses, en donde visitaron hospitales y clínicas, fue que Green y sus colegas del programa interdisciplinario de graduados del Stanford “Entrepreneurial Design for Extreme Affordability” se inspiraron para inventar el espaciador de papel plegable.
Ellos vieron con sus propios ojos como los niños de zonas rurales se veían forzados a viajar cientos de millas para asistir a un hospital urbano para obtener tratamiento contra un ataque de asma. Toma cerca de 15 horas acceder a un tratamiento de emergencia, lo que cuesta a la familia del paciente, por cada ataque severo, un promedio de USD 40 en pasajes de autobús y jornales perdidos.
Una vez bajo tratamiento, el inhalador de la clínica no siempre podía ayudar a los niños si ellos no podían coordinar su respiración profunda con la descarga de la medicina del inhalador –una verdadera dificultad para un niño que jadea durante un alarmante ataque de asma. “El desafío es convertir la medicina en un aerosol que llegue a los pulmones”, dijo Green.
Los espaciadores tradicionales podrían dar en el quid al crear una cámara junto al inhalador que retenga la medicina hasta que el paciente pueda inhalarla, pero Green y sus compañeros de estudios se dieron cuenta de que muchos hospitales mexicanos simplemente no podrían afrontar el gasto. Fue entonces cuando se les ocurrió aplicar la técnica de origami.
El desafío de Changemakers “nos ayudó a conocer a mucha gente involucrada en la distribución en el terreno de estas tecnologías y a entender cómo íbamos a distribuir el dispositivo”, dijo Green. “Muchas de las personas con las cuales me contacté a lo largo del desafío están esperando para trabajar con nosotros una vez que el piloto esté funcionando”.
“Nuestro sueño era desarrollar una idea que realmente mejorara la vida de las personas con las cuales trabajamos”, dijo. “Ahora tenemos este hito como prueba de concepto y podemos llegar a las manos de la gente”.
Recursos:
Respira Design, the company co-founded by Eric Green
Respira’s Changemakers entry
New York Times Freakonomics Column
NextBillion.net Interview with Eric Green
