Soy Maria Eugenia Mancipe Lopez, Madre cabeza de familia, con un hijo de 16 años, Naci en el año 1962 y realice mis estudios como tecnologa en mercadeo, a raiz de la muerte de mi padre a mis 14 años, y siendo la mayor de 6 hijos, los hermanos mayores tuvimos que continuar los estudios de bachillerato trabajando y estudiando en la noche, por ello aprendi desde muy joven a que hay que luchar, trabajar con cariño y esmero y ganarse rectamente las cosas. con el ejemplo de mis padres, nos enseñaron a ser solidarios a compartir y ayudar al que lo necesite. Mi madre en mi infancia visitaba como voluntaria un ateneo cultural y nos llevaba, en ese ateneo cultural asistian niños(as) a quienes mi madre enseñaba y yo veia y aprendia a mis 8 , 9, 10 años, luego de la muerte de mi padre se dedico a trabajar con las familias de bajos recursos con las Conferencia de San Vicente de Paul y todos los domingos visitaba el grupo de familias que le asignaban y asi durante 28 años, hoy en dia continua su servicio como catequista de una parroquia a sus 70 años de edad; por su parte mi padre, en su corta vida de 37 años, con su esfuerzo, dedicacion y sacrificio desde muy joven ,logro ascender en cargos llegando a ser el gerente de una oficina del municipio de Velez Santander, empresa de telecomunicaciones Telecom, el con su buen humor, su don de gentes y solidaridad con sus funcionarios buscaba espacios de sano esparcimiento en donde a traves del deporte(futbol, pin pong)los fines de semana lograba con su empatia impregnar a todos hasta llegar a participar con ellos en campèonatos de futbol dentro y fuera del municipio. Mis padres con su amor hacia las personas lograron grabar en mi imagenes que han perdurado hasta la fecha, hasta hoy a mis 50 años.
Es por ello que hace 12 años, cuando senti el llamado de Dios, reconociendo que en mi vida habian situaciones que habia descuidado totalmente y me encontraba en un estado de depresion, angustia y soledad sin hallarle sentido a la existencia y no encontrando respuesta al sueño de ser feliz, empece con la ayuda espiritual y rucuperar la autoestima y el proposito de mi vida, la tarea y la mision que tengo y que por gracia de Dios me regalo sin importar raza, condicion, recuperar el SER y para luego HACER. y en ese SER lograr trascendencia en el amor con el otro y sobretodo si es vulnerable. Emprendi entonces el viaje de ser una ejecutiva de escritorio a ser Madre, guia, acompañante de niños, jovenes, padres, madres y comunidades en en general, y para ello me traslade de la capital a un municipio cercano "Chia" en donde llevo aproximadamente 12 años y conforme la Fundacion de Infantes Misioneros FIM, llevando una vida sencilla, austera, de mucho trabajo, esfuerzo y sacrifico pero llena de amor y paz.