¿Es posible imaginar un nuevo Ideario para la Salud del Siglo XXI? Construcción de una Ciudadanía Saludable.

¿Es posible imaginar un nuevo Ideario para la Salud del Siglo XXI? Construcción de una Ciudadanía Saludable.

Imagen de Changemakers Blogger

Nota del Editor: Este artículo fue escrito por Mercedes Jones, Comentadora Experta en el desafío Innovaciones para la Salud: Soluciones que Cruzan Fronteras.

 

"Las utopías sólo son a menudo verdades prematuras"

Mannheim 

 

Todo proceso de innovación social resume y concreta un ideario. Un ideario es un marco de valores y principios explícitos unido a líneas de acción. De modo que cumple una función de estímulo y orientación para la acción social. Es una combinación de crítica y propuesta. Declara principios, y al mismo tiempo promueve la acción alineada con esos valores.
 
 Es lo suficientemente flexible como para ofrecer un amplio espacio donde las personas se inspiran, exploran diferentes modalidades y buscan otros caminos de acciones transformadoras. Es lo suficientemente firme como para servir de faro orientador.
 
Con esta perspectiva de lo que es un ideario quizás convendría preguntarnos ¿Cuáles son los elementos requeridos en la construcción de un ideario para la salud en el Siglo XXI? ¿Es posible llevarlo a la práctica?
 

La respuesta es afirmativa. El desafío Innovaciones para la Salud: Soluciones que Cruzan Fronteras de Ashoka Changemakers es un claro ejemplo de que existen en todo el mundo personas emprendedoras, organizaciones y comunidades procurando construirlo.
 
Del nuevo ideario se pueden señalar dos de sus ejes principales: como ejemplo de valores y principios se destaca la incorporación en el sistema de salud de la atención centrada en la persona y sus derechos. Como ejemplo de líneas de acción que permiten incorporar estos valores, la articulación de los distintos actores y la incidencia colaborativa.
 
El viejo paradigma que se focaliza en la enfermedad nos afecta a todos. 
 
La especialización y el foco en la enfermedad permitieron mejoras significativas en la atención sanitaria. La división y especialización han permitido lograr avances, pero también han generado pérdidas importantes. En general, impiden tratar a la persona como ser único e integral, y no dan lugar a la unión y cooperación entre organizaciones para resolver problemas comunes. De esta manera, se dificulta la tarea de las comunidades para buscar soluciones conjuntas en relación a temas sanitarios que no tienen fronteras. El impacto sustentable exige que las personas y entidades se nucleen e intercambien experiencias junto con la posibilidad de articulación e incidencia en el plano nacional, regional e internacional.
 
Valores y Principios: La atención de la salud centrada en la persona y sus derechos.
 
Deberíamos reflexionar sobre el nuevo concepto de Atención de la Salud Centrada en la Persona (ACP). Se está hablando de persona en situación de enfermedad y se transforma el concepto de paciente. Se remarca la idea de “activiente” en contraposición a “paciente”, ya no es alguien pasivo, ahora se involucra en su tratamiento y va ejerciendo sus derechos. 
 
Los cinco principios para una atención centrada en la persona, en línea -aunque con pequeñas modificaciones- con los elaborados por la Alianza Internacional de Organizaciones de Pacientes (IAPO) destacan los derechos a la información, la atención, la toma de decisiones, la participación en la elaboración de políticas y programas sanitarios, y a una atención basada en el respeto.
 
Plan de Acción: La articulación y la incidencia colaborativa.
 
Lograr que el sistema de salud se concentre en estas premisas requiere incidir en las políticas públicas. A diferencia de los procesos habituales de incidencia, que sólo utilizan herramientas confrontativas, con las que se enfrentan de manera unilateral posiciones e intereses, aquí se propone la articulación y la cooperación entre los distintos actores. Se promueve una estrategia específica: la incidencia colaborativa.
 
En ella, no se niega el conflicto ni la posibilidad de la confrontación, pero se analizan en conjunto las situaciones problemáticas y se diseñan planes de acción para actuar y resolver los problemas con todos los actores significativos. A su vez, se evita la judicialización del sistema de salud. Se recuperan los espacios de diálogo constructivo y el respeto por la diversidad. 
 
Utopía e Ideario: una visión y una tarea compartida.
 
Tal como dice el epígrafe, no hay que renegar de las utopías ya que podrían ser verdades anticipadas. Quizás sean la antesala del ideario. En todo caso, sostener los sueños de transformación social es posible y necesario. Pero, un ideario no está vivo mientras no sea capaz de producir acciones útiles. 
Para transformar el sistema de salud y promover una ciudadanía saludable, entre otras acciones, se debería trascender el marco de las enfermedades específicas y dar un paso más. Colocar a la persona y a su comunidad como responsables de la tarea en común.
 
Es preciso entonces caminar hacia una mayor articulación entre los distintos actores del sistema de salud: empresas proveedoras, profesionales sanitarios, centros de salud, administraciones públicas, personas en situación de enfermedad, familiares y cuidadores, asociaciones de pacientes, colegios profesionales, agrupaciones sindicales, universidades, centros educativos, sociedades científicas, organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación, industria farmacéutica, entre otros. Así, colectivamente, vencer los prejuicios combativos y ejercer influencia en los tomadores de decisión con herramientas ancestralmente innovadoras: el diálogo, la negociación y la colaboración.
 
Todavía estás a tiempo! Envía tu solución o recomienda un proyecto en el desafío Innovaciones para la Salud antes del 13 de febrero de 2012, y ayuda a mejorar la asistencia médica a través de una innovación que pueda cruzar las fronteras.