Microfinanzas: Un momento de calma en tiempos de tormenta económica

La crisis financiera mundial está abriendo camino para que los prestatarios más pobres puedan tener acceso al sistema bancario de una forma creativa, una medida que podría ayudar a las instituciones financieras a generar más ganancias en tiempos difíciles.

Mientras las inversiones tradicionales se congelan o caen, las instituciones de microfinanzas (IMFs) que otorgan préstamos a la gente sin recursos, irónicamente están siendo consideradas como una inversión relativamente segura dentro de un mercado potencialmente grande y en su mayoría sin explorar.

 


Por más extraño que parezca, las personas más pobres pueden ser una inversión más segura en estos momentos financieros tan problemáticos.


 

“Siempre existió la posibilidad de hacer dinero con los clientes más adinerados y rentables”, dice Jeff Semenchuk, vicepresidente ejecutivo de Citigroup y director de Crecimiento e Innovaciones. “Sin embargo, los bancos se están dando cuenta de cuán saturados se encuentran los segmentos históricamente rentables y están viendo cómo compiten entre ellos por el mismo grupo de clientes”.

“Nosotros vemos el potencial en los segmentos que se están desarrollando con rapidez. Varias micro organizaciones de préstamos, incluido un grupo que tenemos dentro del Citi, están mostrando que es posible hacer algo bueno ayudando a la gente más pobre y desarrollando nuevos modelos para ellos sin perder dinero”.

El Citigroup no está solo en el lanzamiento de inversiones al servicio de los pobres: muchos de los bancos más grandes están comenzando a andar este camino. Sin embargo es probable que el Citi sea el banco más ambicioso en esta área tras haber establecido relaciones con IMFs de alrededor de 20 países y pronto llegará a 10 países más.

Semenchuck comentó que esto no sólo era un tema de negocios, sino que también era una oportunidad social y económica más amplia a la que la industria de los servicios financieros se debía dirigir.

Las IMFs ignoradas por los bancos

Si el Citi tiene éxito, es probable que otros grandes bancos busquen obtener una porción de la torta en la “base de la pirámide” de  riqueza, como así también lo hagan otros tipos de inversores. La contribución más grande del Citi en la construcción de este mercado podría ser su afirmación de que las microfinanzas pueden ser perseguidas como un negocio válido y rentable.

“La clave es comprender las verdaderas necesidades de la gente pobre: cómo ayudarlos a ser exitosos y luego desarrollar formas para servirlos de manera significativa, escalable y rentable”, dijo Semenchuck.

En buena parte los bancos han ignorado a las IMFs por considerarlas jugadores pequeños y relativamente insignificantes. “La mayoría de los banqueros jamás ha pensado que los bancos podrían servir de forma rentable a los pobres y a la clase media emergente”, dijo Semechuck. “No hay suficientes ingresos allí. Sería demasiado costoso hacer esto y es un riesgo financiero muy grande. La reciente crisis crediticia sólo ha puesto en relieve esta percepción”.

No obstante, por más extraño que parezca, las personas más pobres pueden ser una inversión más segura en estos momentos financieros tan problemáticos.
Mary Ellen Iskenderian, presidente de Women's World Banking, una red mundial de 54 instituciones de microfinanzas en 30 países, dijo en una reciente entrevista en la revista Time que los créditos de microfinanzas han evitado la tentación de ablandar las regulaciones que ayudaron a crear la actual crisis financiera y que las tasas de reembolso se mantienen muy altas: 97 o 98% en algunos lugares.
 

Los bancos en busca de las microfinanzas

Las microfinanzas han sido relativamente afectadas por la crisis bancaria, agregó, por la simple razón de que han escapado de ella porque caen fuera de los límites de la economía. Los prestatarios sin recursos que viven en áreas lejanas, y en su mayoría en zonas rurales con poco acceso a los mercados, a menudo se encuentran aislados de las tendencias financieras a gran escala. Además, sus grandes poblaciones diluyen el riesgo y a menudo están mejor preparados para enfrentar la adversidad porque se han adaptado a vivir en la escasez.

Rajendra Theagarajah, presidente y director general del Hatton National Bank (HNB) de Sri Lanka, dijo recientemente que estos factores han provisto una barrera contra la crisis financiera mundial en Asia. Las estadísticas de su banco muestran un 3,8% de préstamos con atrasos entre las IMFs, muy por debajo del promedio de 7,52% del banco.

Theagarajah también comentó que la mayoría de los bancos asiáticos que sobrevivieron a la crisis financiera de 1997-1998 estaban prestando dinero a pequeñas y medianas empresas y eran pocos los préstamos con atrasos en sus carteras. Por lo tanto muchos de los jugadores mundiales de capital privado y bancos locales ahora están en la búsqueda de IMFs para tener una participación en ellas o ampliar los términos de los préstamos.

Mientras las IMFs han demostrado ser menos vulnerables en épocas en que la economía cae, según estadísticas publicadas por Adrián González en MicroBanking Bulletin, no es probable que permanezcan indemnes a la actual crisis económica. Iskenderian advierte sobre una “triple amenaza” para el sector de microfinanzas a partir de la actual recesión económica, el aumento de los combustibles y de los costos de los alimentos. Dijo que estaba observando que muchas IMFs estaban reduciendo sus planes de expansión y que algunas estaban elevando sus tasas de interés a causa de la crisis del crédito y el aumento de los costos de los préstamos.

Un momento de calma

En esta difícil coyuntura económica, las IMFs no pueden apoyarse en sus actuales relaciones de financiación. Mientras las instituciones financieras más grandes tienen acceso a grandes fondos, trasladándolos y presentando de manera diferente los préstamos para expandir el riesgo, los pequeños y medianos prestamistas son vulnerables a quedarse sin fondos, dijo el experto en microfinanzas N. Srinivasan.

No obstante, Muhammad Yunus, premio Nobel pionero de las microfinanzas, ve una oportunidad en la actual crisis mundial si las grandes instituciones financieras eligen fortalecer sus carteras al incorporar préstamos de microfinanzas. Estos préstamos tienen la ventaja de ser sólidos y transparentes con tasas de incumplimiento extremadamente bajas. Por otro lado, su tasa de retorno no puede ser ignorada hoy en día. En el invierno de 2008 en la revista Human Rights, Yunnus expuso que las organizaciones de microfinanzas pueden ofrecer un momento de calma y estabilidad durante crisis tales como la asiática en 1997, donde las microfinanzas continuaron creciendo a un ritmo constante.

“Uno o dos años atrás se podía esperar una tasa de retorno arriba del 70%”, dijo Venky Natarajan, director de inversiones de Lok Advisory Services que invierte en IMFs. “Actualmente el promedio se encuentra alrededor del 35%”.

Pero una cosa sigue siendo cierta: el sector de microfinanzas continuará creciendo. Se estima que los sectores urbanos y rurales más pobres de India buscarán crédito por USD 1.000 millones, pero hasta la fecha tan sólo el 10% de esta demanda se ha cumplido. En total hay en el mundo alrededor de 4 billones de pobres con un poder adquisitivo de más de USD 13 billones.

Pritha Sen es consejera de marketing senior para Ashoka y socia de Plural India.

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